El envejecimiento puede cambiar el ritmo, el sueño, la movilidad y los sentidos, pero no conviene atribuir todo a la edad. Una revisión ayuda a detectar problemas tratables.
Observa la evolución
Registra apetito, peso, sed, orina, heces, movilidad, respiración, conducta y dolor. Los cambios graduales también importan, sobre todo si afectan la vida diaria.
Consulta si aparece
Busca ayuda ante pérdida de peso, dificultad respiratoria, desorientación marcada, dolor, vómitos, sangrado, cojera persistente o cambios bruscos. No mediques con productos humanos.

