El mal aliento persistente suele merecer una revisión. Puede relacionarse con enfermedad dental, inflamación oral, alimentos, problemas sistémicos u otras causas.
Registra otros cambios
Observa salivación, dificultad para comer, sangrado, pérdida de peso, sed, vómitos, decaimiento o dolor. El olor por sí solo no permite diagnosticar.
Qué evitar
No uses enjuagues, antibióticos, aceites esenciales ni remedios caseros sin indicación. Pide cita si el olor persiste o aparece con otros signos.
Consulta salud dental, riñón y vómitos.

