Una lesión húmeda, roja y dolorosa puede crecer rápidamente, pero su aspecto no confirma una causa concreta. Puede haber alergia, parásitos, infección, humedad u otro problema.
Primeras medidas
Evita que el perro se rasque o lama y mantén la zona limpia y seca sin frotar. No apliques alcohol, aceites esenciales ni cremas humanas.
Consulta veterinaria
Pide valoración si la lesión se extiende, supura, duele, huele mal o el perro está decaído. El tratamiento depende de la causa y de la profundidad de la lesión.

