Un cambio en la frecuencia o dificultad para defecar puede relacionarse con hidratación, dieta, dolor, cuerpos extraños, medicación u otras enfermedades. No conviene dar laxantes sin indicación.
Qué observar
Registra cuándo defecó por última vez, esfuerzo, consistencia, apetito, vómitos, dolor y actividad. Facilita agua y movimiento suave solo si el perro está estable.
Consulta
Acude si hay esfuerzo repetido sin heces, dolor, vómitos, abdomen distendido, sangre, decaimiento o posible ingestión de un objeto. No administres aceite ni medicamentos humanos.
Consulta vómitos, deshidratación y urgencias.

