Cambiar de alimento de forma brusca puede causar rechazo, vómitos o diarrea en algunos perros. Una transición gradual permite observar la tolerancia.
Plan orientativo
Mezcla una pequeña parte del alimento nuevo con el anterior y aumenta progresivamente durante varios días. El ritmo debe adaptarse a la sensibilidad del perro y a la indicación profesional.
Si aparecen síntomas
Reduce el ritmo y consulta si los síntomas son intensos, persisten, hay sangre, decaimiento o deshidratación. En dietas terapéuticas, sigue exactamente las instrucciones veterinarias.

