Un gato con dolor puede esconderse, acicalarse menos, evitar saltos o usar el arenero con dificultad. La ausencia de maullidos no descarta dolor.
Cuidados de apoyo
Coloca recursos accesibles, superficies antideslizantes, camas cálidas y areneros con entrada baja. Evita obligarlo a saltar o moverlo bruscamente.
Consulta
El dolor necesita evaluación y un plan individual. No administres ibuprofeno, paracetamol ni otros fármacos humanos. Consulta ante cojera, pérdida súbita de movilidad o falta de apetito.

