Dejar de saltar puede indicar dolor articular, lesión, debilidad, miedo, cambios visuales u otras causas. Es un cambio de conducta que merece atención.
Reduce riesgos
Acerca comida, agua y descanso, añade rampas o escalones estables y evita que tenga que saltar para acceder al arenero. No lo pruebes lanzando juguetes a lugares altos.
Cuándo consultar
Pide valoración ante cojera, dolor, temblores, caída, pérdida de apetito, aislamiento o empeoramiento rápido. Una pérdida súbita de fuerza es urgente.

