El golpe de calor es una emergencia. Jadeo intenso, debilidad, confusión, vómitos, colapso o encías anormales requieren actuar y buscar atención veterinaria de inmediato.
Actúa sin retrasar la consulta
Lleva al perro a una zona fresca, reduce la exposición y humedece el cuerpo con agua fresca, no helada, mientras llamas al veterinario. Facilita ventilación y transporte seguro.
Qué evitar
No lo cubras con toallas empapadas, no uses hielo directamente y no esperes a que “se le pase”. Aunque parezca mejorar, necesita valoración.
Amplía con prevención, deshidratación y transporte.

