El picor puede relacionarse con pulgas, alergias, parásitos, infecciones, irritación u otras enfermedades. La duración, la zona y las lesiones ayudan a orientar la consulta.
Observa sin forzar
Registra lamido, pérdida de pelo, costras, heridas, olor, secreción y cambios de conducta. No uses cremas humanas ni aceites esenciales.
Consulta pronto
Pide valoración si el picor persiste, hay heridas, hinchazón, dolor, secreción, decaimiento o dificultad respiratoria. No administres antiparasitarios destinados a perros.
Consulta alergias, pulgas y veterinario.

