Una otitis puede causar picor, dolor, olor, secreción, sacudidas de cabeza o inclinación. Estos signos no identifican por sí solos el origen del problema.
Qué observar
Registra cuándo empezó, si afecta a un oído o a ambos, el tipo de secreción, el rascado y cualquier cambio de equilibrio. No limpies en profundidad antes de una valoración si hay mucho dolor.
Tratamiento profesional
El veterinario puede necesitar explorar el oído y determinar si intervienen bacterias, levaduras, parásitos, alergias o cuerpos extraños. Sigue la pauta completa y no reutilices gotas antiguas.

