El mal aliento persistente, las encías inflamadas, la salivación, el sangrado o los cambios al masticar pueden indicar un problema dental. No conviene normalizarlos.
Observa sin forzar
Mira el exterior de la boca y registra cambios de olor, apetito, preferencia por comida blanda o pérdida de peso. No abras la boca a la fuerza ni intentes retirar sarro.
Prevención
El cepillado gradual con productos específicos para perros puede ayudar. La frecuencia y cualquier limpieza profesional deben establecerse según la exploración veterinaria.
Consulta rutina dental, revisión y alimentación.

