Muchos gatos son sensibles a los cambios de olor, textura y sabor. Una transición gradual, salvo indicación veterinaria distinta, permite observar mejor la aceptación.
Haz el cambio progresivo
Introduce pequeñas cantidades del alimento nuevo y aumenta lentamente mientras mantienes una rutina tranquila. No dejes que un gato pase demasiado tiempo sin comer.
Consulta si hay síntomas
Busca orientación ante rechazo persistente, vómitos, diarrea, dolor, decaimiento o una dieta terapéutica. No fuerces cambios médicos por tu cuenta.

