Algunas plantas pueden ser peligrosas para los gatos. La seguridad depende de la especie, la parte ingerida y la cantidad, por lo que no conviene confiar solo en nombres populares.
Reduce el riesgo
Identifica cada planta por su nombre científico, coloca las de riesgo fuera de alcance y evita que el gato tenga acceso a hojas cortadas o agua de jarrones. Ofrece alternativas de hierba para gatos solo cuando sean adecuadas.
Si sospechas una ingestión
Retira el acceso, conserva una fotografía o muestra de la planta y llama al veterinario. No provoques el vómito ni des leche, aceite o medicamentos por tu cuenta. Si hay dificultad respiratoria, convulsiones, vómitos repetidos o debilidad, acude a urgencias.
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